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26 jóvenes años de historia

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1985
El nacimiento
Mucha agua ha pasado bajo los puentes
desde aquel
10 de febrero de 1985,
cuando se dio la señal de partida de la
primera competencia de triatlón realizada en el
Litoral argentino.
Diecinueve pequeños gigantes se lanzaron
al desafío, sólo pensando en llegar y demostrarle a los incrédulos que era
posible tremendo esfuerzo.
Y lo hicieron.
Todo empezó
cuando Pancho Ibáñez, en su programa de TV "El Deporte y el Hombre" presentó
informes que incluían a esta extraña disciplina deportiva, nacida de un desafío
entre infantes de marina estadounidenses en las playas de Hawai, en 1978.
Las imágenes motivaron a unos intrépidos y audaces "locos lindos" de La
Paz a organizar algo que, si era insólito en el país, mucho más lo era en Entre
Ríos.
El Semanario El Paceño retó a los más audaces, incitándolos a probarse a sí
mismos en este deporte nuevo y de nombre raro, durísimo y difícil.
El gestor
de la aventura tiene nombre y apellido:
Juan Ramón Ridruejo,
director del periódico, quien llevó adelante la idea sin importarle las
opiniones adversas.
Se aproximaban los festejos del
sesquicentenario (150 años) de su fundación y en La Paz todo era posible. En ese
marco se escribió la partida de nacimiento del triatlón de La Paz.
Nadie en ese momento pensó siquiera
por asomo que surgía una de las fiestas deportivas más grandes del país, que se
estaba dando vida a lo que sería el máximo acontecimiento deportivo y turístico
de La Paz y una de las pruebas de triatlón mas importantes y famosas del
continente americano y del mundo. Ese mismo día comenzó el romance entre ese
deporte extraño y los habitantes de la pequeña ciudad del noroeste entrerriano.
Buenos y aguerridos nadadores de
aguas abiertas, veloces y fuertes ciclistas y eximios corredores pedestres,
junto a algunos audaces, todos de La Paz, se inscribieron.
Un gran maratonista local,
Antonio Domínguez,
fue el ganador. La llegada fue en la plaza principal y hubo un detalle
significativo: mucha gente siguió las alternativas de la prueba y hubo una
multitud en la llegada.
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1986
La segunda.
Y tanto gustó y
entusiasmó la primera experiencia, que en 1986, cuando desde el Semanario El
Paceño se lanzó la convocatoria para repetirlo, nadie lo dudó.
La segunda edición del Triatlón de La Paz sumó otro apunte:
se realizó el tercer sábado de enero,
fecha que marcaba el aniversario del periódico y de la cual jamás se movería
hasta la actualidad.
Veintiséis participantes (10 más que el año anterior) y 38º C de temperatura
fueron los datos numéricos destacables de aquella infernal jornada.
Desde el puerto local al balneario Municipal en natación, desde allí hasta el
Boulevard 25 de Mayo en bicicleta y luego casi 4.000 metros de pedestrismo por
las calles constituían el recorrido de ese año.
Toda la
ciudad volvió a mostrarse expectante y enganchada con ese "deporte raro".
Nuevamente ganó Antonio
Domínguez,
llegando a la plaza principal con mucha luz de ventaja sobre su más enconado
rival: el "Negro" Raúl Quintana. Nuevamente la plaza principal repleta de gente
(mas de 2000 personas) acicateadas por la transmisión en directo de la radio de
AM local LT 40 Radio La Voz de La Paz y los relatos vibrantes de Oscar “el
Lobo “ García.
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1987
El primer gran golpe
El año 1987
trajo la ilusión de crecer.
Los integrantes
del Semanario El Paceño (Juan Ramón Ridruejo, su esposa Loli y el recientemente
incorporado al grupo, Fernando Báez, en ese entonces estudiante de abogacía),
silenciosamente y con unos pocos afiches caseros, viajaron a Paraná y Santa Fe
con el único objetivo de conseguir que algún triatleta de esas ciudades se
sumara a competir en la tercera edición.
Quiso el
destino que se encontraran en este camino con gente amiga de la prensa, como
Luis Mino de LT10 Radio Universidad Nacional del Litoral, nuestro amigo Santiago
Rinaldi en LT 14 Radio General Urquiza de Paraná y periodistas de la sección
Deportes de El Diario de Paraná. Tan buena difusión realizaron, que
más de 20 santafesinos, paranaenses y
santotomesinos llegaron a La Paz
en enero de 1987.
Por
primera vez
la llegada se trasladó al
lugar del que no se movería más: el
Puerto de La Paz.
Cincuenta y
dos voluntades en la largada duplicaron la cantidad de participantes del año
anterior y 3.000 personas
se dieron cita en el puerto para ver las alternativas de una prueba que fue
espectacular.
La etapa de natación fue ganada por Jorge
Dalotto (de Paraná), el ciclismo vio llegar triunfante al santafesino Julio
César Borlle y el final a toda orquesta con el triunfo del local,
Raúl Quintana,
quien en los últimos 1.000 metros
pasó del séptimo lugar a la punta de la prueba
y a la gloria.
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1988
La criatura crece
En 1988 se abrieron las puertas al
país.
Comentarios llegados a las provincias
cercanas sobre las bondades de la prueba y promociones en triatlones de Rosario
y Santo Tomé, trajeron
atletas de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba,
Corrientes y de distintos puntos de Entre Ríos.
Más, con
uruguayos
de Salto, Paysandú, Tacuarembó y Montevideo, la prueba tuvo
carácter internacional.
Por primera vez
largaron (y llegaron) dos damas,
ambas de Reconquista (Santa Fe). Fue toda una novedad, porque el triatlón era un
deporte de "locos" y de "duros" y no era común a ver una mujer realizando los
recorridos de natación, ciclismo y pedestrismo.
Hubo tres jalones nuevos:
1- Se corrieron los reglamentarios 1.500
metros de natación, 40 kilómetros de ciclismo y 10 kilómetros de pedestrismo.
2- La prueba fue
puntuable por el recién
creado Campeonato
Entrerriano de Triatlón,
fiscalizado por la flamante Asociación Entrerriana de Triatlón (AET), fundada
solo unos meses antes.
3- Fue la primera edición
filmada y exhibida por el sistema de televisión
por cable local, servicio
llegado a la ciudad pocos meses atrás.
Entre los 90
participantes (casi el doble del año anterior), había uno que tenía méritos para
ser considerado – en aquel entonces – como el mejor triatleta de la Mesopotamia:
Carlos “ Chape “ Barreyro
(de Santo Tomé).
El Petiso
no defraudó las expectativas y ganó, superando a su coterráneo Jorge Ferrand (la
gran revelación, con sólo 16 años) y al ídolo local, Raúl Quintana, quién
remontó casi 15 lugares en pedestrismo.
La gente cumplió puntualmente con la
cita. Más de 3.500 personas colmaron el puerto y un número difícil de determinar
pobló las calles y la vera de la Ruta Provincial Nº 1 para seguir la prueba y
abastecer de agua en la calurosa jornada a los triatletas.
La Paz comenzaba a tener nombre
propio en el triatlón argentino.
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1989
Salimos al país
En 1989 se produjo un nuevo hito: por
primera vez la prueba de La Paz sería
puntuable por el Campeonato Argentino
de la especialidad.
Fueron 136 triatletas los que pisaron las playas de Puerto Márquez para dar vida
a la edición y
rompieron
con el viejo anhelo de superar
la barrera de los 100 competidores.
Comenzaron a asombrar sus procedencias:
Capital Federal, Córdoba, Mar del Plata, Misiones, Chaco, por nombrar los más
lejanos.
Y con esta edición llegó el primer peso pesado que pisó estas tierras:
Eduardo "Gato" Díaz
(de Córdoba), subcampeón nacional 1988 y protagonista de los duelos con el otro
grande aquellas épocas, Mario Rubin.
Y el "Gato" inscribió su nombre entre los
vencedores de La Paz, quedando en el recuerdo por su espectacular performance,
su tenacidad, su sentido del humor y sus locuras, como caminar más de 500 metros
en los tramos finales de pedestrismo para permitir que su más inmediato
perseguidor, un cordobés amigo suyo de apellido Cruz, lograra más puntos para el
ranking nacional.
La Paz ya
era famosa
a escala nacional por sus
excelentes premios, su buena organización
pero, sobre todas las cosas,
por su gente increíble,
que se llegaba de a centenares hasta el puerto a las 14 horas y se mantenía en
sus lugares hasta que llegaba el último con las primeras horas del atardecer,
soportando el calor, el cansancio y aplaudiendo a todos como si fueran los
ganadores.
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1990
La primera gran fiesta nacional
En 1990 pareció que se tocaba el
cielo con las manos. Una fuerte crisis económica determinó que el calendario
nacional se redujera de 40 pruebas puntuables a sólo cinco.
Luego de una ardua selección, fueron
elegidas Mendoza, San Juan, Mar del Plata, Córdoba y La Paz. Un par de años
atrás se miraba a Mar del Plata como una meca inalcanzable; ahora se estaba a su
nivel.
La afluencia de triatletas fue descomunal:
llegaron 250 triatletas de más de 17 provincias argentinas, de lugares tan
distantes y disímiles como Comodoro Rivadavia, Mendoza, San Juan, Mar del Plata,
Misiones, Salta y Trelew, entre otros.
Llegaron los más expertos y famosos triatletas del país,
encabezados por la estrella del momento:
Fernando Giacaglia
(de Mar del Plata), que en el Grand Prix Nacional 1988/89 había terciado en la
lucha con Rubin y Díaz, y era el gran candidato a campeón para esa temporada.
Los otros tria top eran
Raúl Lemir (Mendoza),
Raúl Tereba
(Santa Fe) y Mario Rubin
(Buenos Aires).
En silencio, llegó un cordobés delgado e
introvertido que, según rumoreaban algunos, "daría que hablar". Se
llamaba Oscar Galíndez
y había surgido explosivamente sobre fines de la temporada anterior.
Y él se encargó de destrozar los
pronósticos. Obtuvo aquí en La Paz el primer gran triunfo oficial en una
prueba nacional de su luego meteórica y espectacular carrera deportiva.
Superó por más de 2' a Giacaglia y llegó al puerto ovacionado por más de 4.000
personas. Comenzaba una
relación increíble entre Oscar y La Paz.
Después de
Giacaglia llegaron Lemir, Tereba y el tandilense Castro. En Damas ganó otra
famosa del triatlón nacional: la mendocina Elina Urbano,
relegando a las marplatenses María Virginia Coronel y Alejandra Calcagno, y a
las bonaerenses María Clara Verón y Claudia Schemper.
En Sub 16 inscribía su nombre un gurí de
la entrerriana Victoria:
Víctor Clivio, superando
en un duelo de campanillas a otro que se las traía:
Ariel Garrigó
(de Paraná).
En Menores Damas, se lucía
Silvana Calcagno
(Mar del Plata), luego campeona sudamericana, panamericana y representante
argentina en los Juegos Panamericanos Mar del Plata 1995.
Ah, y
"debutaba" en La Paz, con 69 años,
Ignacio Giró.
Ya hacía batir palmas y derramar lágrimas a su paso.
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1991
La fiesta continúa
En 1991 La Paz ya era unánimemente
reconocida como la
Capital Nacional del Triatlón.
Ninguna ciudad del país podía poner tanto público en las calles, tanto cariño y
afecto en el público, tanto aplauso para los competidores, tanta alegría y
trabajo en una prueba de esta disciplina.
A la séptima edición llegaron
más de
170 competidores de todo el país, Uruguay y Brasil,
en un día increíblemente agradable.
La presencia de cuatro verdaderos ejemplos de vida dieron la nota diferente e
invitaran al aplauso y a la lágrima:
Raúl Torres
(de Concepción del Uruguay) y
Leonardo Leal
(de Rosario), ambos sin un brazo, y
Pablo Astoreca
(La Plata), triatleta no vidente, además de
Ignacio Giró (Capital
Federal), ya con 70 años.
Ellos conmovieron a todos profundamente y demostraron que cuando se quiere, todo
es posible.
En la Elite,
el esperado y ansiado
duelo entre los tres grandes del país: Oscar Galíndez
(Río Tercero), Mario
Rubin (Buenos Aires) y
Eduardo Díaz
(Córdoba). La nueva generación versus la "vieja guardia".
Sólo faltaba
Giacaglia, definitivamente marginado de las competencias por un grave accidente
sufrido durante una prueba en Brasil.
Y
fue para Galíndez,
quien superó holgadamente a Rubin (segundo) y Díaz (tercero).
En Damas, la
ganadora fue
Patricia Santiago
(Buenos Aires); en Juveniles los ganadores fueron el entrerriano
José María Lyardet;
y en damas la todavía entonces adolescente
Julieta Solanas
(Colón, Buenos Aires).
De aquella edición
quedó el recuerdo de un hecho novísimo en el triatlón: la realización de la
ceremonia de
entrega de premios en una discoteca
(la célebre ”Alcatraz”, enclavada sobre las barrancas del río Paraná, hoy
desaparecida), coronando la fiesta – también por primera vez - con un
inolvidable espectáculo de
fuegos artificiales y champán
al aire.
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1992
La Paz sale a Sudamérica
Parecía que La Paz había llegado al
techo de sus expectativas, que no había más que crear o mostrar.
Sin embargo, los organizadores encararon un plano impensable: atraer figuras
internacionales e insertar la competencia en el mapa sudamericano del triatlón.
Tarea nada fácil, considerando que La Paz es una pequeña ciudad de una no menos
pequeña provincia argentina.
Aun así, llegaron desde Chile
Cristian Bustos y Pablo Droguett,
campeón y subcampeón trasandinos, respectivamente. Bustos, después de ganarle 15
días antes, en Pucón, nada menos que a los estadounidenses Mark Allen y Scott
Tinley.
Era la competencia más esperada de todas y la lucha estaba planteada:
Galíndez-Bustos (en Pucón, el chileno le había sacado 8' de diferencia).
Como nunca antes,
más de 5.000 personas llenaron el puerto
y 190 bicicletas se colocaron en el parque cerrado.
Y se vio una de las
pruebas de triatlón más recordadas de la historia.
El duelo entre Galíndez y Bustos fue para alquilar balcones.
El chileno salió del agua 3' adelante, pero ambos llegaron al final de ciclismo
sin un solo segundo de diferencia. Salieron a buscar los 10 kilómetros de
pedestrismo juntos, con el detalle de que Bustos era uno de los más rápidos del
mundo en ese tramo.
Pero Galíndez corrió como
nunca y ganó por casi 3' de diferencia.
Más de 5.000 personas le brindaron al triatleta argentino
el más increíble recibimiento de la historia
del triatlón paceño.
Víctor Clivio
(de Victoria) tercero,
Droguett cuarto, y
Mario Rubin
(de Buenos Aires) quinto, completaron el podio.
En Damas, repitió
Patricia Santiago;
mientras que en Juveniles los vencedores fueron el entonces adolescente
Sebastián Bachella
(Rosario) y la paceñoa
María Soledad Ridruejo.
También volvió a conmover
la participación del único triatleta no vidente
del país: Pablo Astoreca
(La Plata), quien corrió nuevamente junto a su lazarillo de lujo: Mariano
Lorefice.
La fiesta terminó al amanecer en la disco Alcatraz.
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1993
América en La Paz
Entusiasmados con la proyección
internacional de la prueba, en la novena edición llegaron
triatletas de ocho países
(Uruguay, Brasil, Chile, México, Venezuela, Estados Unidos, España y Argentina).
Entre los más celebres: el triple campeón mexicano y número 8 del mundo en aquel
momento,
Ricardo González,
la múltiple campeona mexicana
María Luisa Martínez (6ª
en el ranking mundial); el subcampeón chileno
Pablo Droguett;
y quien sería la gran estrella de la competencia:
Janet Hatfield (subcampeona estadounidense y
número 3 del ranking mundial).
En total, 198 triatletas de 16 provincias argentinas, entre ellos
los mejores del país sin excepción alguna,
encabezados por el múltiple campeón nacional
Oscar Galíndez,
completaron el cuadro de una de las pruebas más recordadas.
Galíndez ganó por cuarta
vez consecutiva, quebrando
la línea del mexicano y del chileno.
Sin embargo, el espectáculo estuvo entre las Damas: allí mandó la estadounidense
Janet Hatfield, quien llegó entre los 15 primeros de la General. Detrás,
la campeona argentina
Elina Urbano se dio el
gusto de ganarle en su terreno a la mexicana Martínez.
Entre los Juveniles ganaron en esa edición
Enrique Tomás Cresto (Concordia) y Carolina
Urbizu (Córdoba).
Como siempre, miles de personas colmaron las calles, la ruta y las aguas del
Paraná para observar las alternativas de la prueba, alentando a los triatletas y
abasteciéndolos de agua, debido a la elevada temperatura.
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1994
La tristeza
La edición 1994 trajo la posibilidad
de festejar los 10 años dentro del triatlón nacional con una prueba diferente y
una fiesta muy particular.
Por primera vez en el país se habilitó e inauguró
una muestra fotográfica
con más de 300 fotografías que documentaban toda la historia de la competencia,
y se convocaron a los ganadores y figuras de las ediciones anteriores.
Todo estaba listo para vivir la más grande y emotiva de las competencias. Se
sumaba a ello la presencia estelar de
Cristian Bustos
(Chile) estrenando el título de
subcampeón mundial de triatlón,
obtenido en Hawai. Junto a él, llegaron sus compatriotas Claudia Cortés, Pablo
Droguett y Eduardo Araya.
Pero 1994 no fue esa gran fiesta.
Un triste y terrible accidente sufrido por el
campeón chileno mientras
se desarrollaba el tramo ciclístico, al ser arrollado por un vehículo de la
prensa, puso un manto de tristeza en el público, en la gente y en los
competidores en general.
Quedó el consuelo de ver,
de por primera vez en siete años,
a un entrerriano ganador: Víctor Clivio
se alzó con el triunfo, superando al imbatible
Oscar Galíndez,
quien no sólo quedó fuera del escalón más alto del podio por primera vez en La
Paz, sino que perdió el
invicto de cinco años
triunfando en pruebas de triatlón en Argentina.
El entrerriano corrió los
últimos 500 metros llorando
en medio de la ovación de la gente.
En Damas, Claudia Cortés
(Chile) ganó la prueba superando a
Elina Urbano
en duelo terrible, completando el podio femenino la marplatense
María Virginia Coronel.
Entre los Juveniles, fueron
Fernando Garrigó
(Paraná) y Carolina
Urbizu (Córdoba)
quienes se pararon en el primer escalón del podio.
Participaron 218 triatletas de toda la república. El típico calor sofocante,
la entrega de premios junto a las barrancas del río en la disco Alcatraz y el
dancing hasta que salió el sol, completaron el cuadro de una fiesta que no
fue.
Levántate y anda
Luego de que Bustos regresara en
grave estado a su país, donde luego se recuperaría casi por completo,
la frase más escuchada
en La Paz era:
"nunca más el triatlón".
Sus organizadores, por lo bajo y con dolor, comentaban que no llevarían adelante
la edición de 1995. El miedo a las represalias judiciales, las cuantiosas
pérdidas económicas y el todavía latente impacto del terrible accidente eran
golpes demasiado fuertes para sobrellevarlo, fundamentalmente por un grupo
organizador que jamás obtuvo rédito o lucro económico de la competencia.
Pero los paceños se
autoconvocaron, pusieron
manos a la obra y
comenzaron la misión de "resucitar" la competencia,
que a esa altura sólo carecía de su epitafio.
El 12 de febrero de 1994,
bajo el lema "El triatlón es de todos, todos por el triatlón",
miles de paceños
sin distinción de bandos políticos, creencias o pensamiento, llenaron las calles
en la bicicleteada, la
caminata y el gran festival popular.
Todo se programó con el fin de levantar el ánimo de los organizadores, demostrar
que el triatlón era
propiedad de la gente y
que nada ni nadie
terminarían con él.
En aquella jornada se recaudaron U$S 7.000 que, por unanimidad, se decidieron
entregar personalmente al triatleta chile-no siniestrado.
A fines de febrero,
el doctor Fernando Báez (uno de los organizadores de la competencia), el
profesor Narciso Cena (representando al grupo autoconvocado) y el doctor Carlos
Ferro (el médico que llegó primero al lugar del accidente y salvó la vida de
Bustos), viajaron a Santiago de Chile. Se entrevistaron con él,
entregaron el dinero en nombre del
pueblo de La Paz y recogieron su
sincero y emocionado
agradecimiento.
Pocos días después, los medios de comunicación locales informaban que la
Comisión Ejecutiva del XI Triatlón había quedado conformada.
El triatlón paceño estaba nuevamente en carrera.
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1995
Renace la alegría o "La Carrera"
En 1995, la gente de La Paz intentó
borrar de la memoria aquella fatídica tarde de 1994.
Y vaya si lo logró: 230 triatletas de todo el país y países extranjeros (Brasil,
Uruguay, Chile y demás) llegaron hasta el noroeste entrerriano y le pusieron
marco a
una de las más hermosas fiestas de triatlón
que haya vivido el país.
Al ritmo contagiante de la scola do samba, con un calor intenso, pero con
la renovada alegría de más de 5.000 personas en el puerto y más de 20.000 en las
calles, se llevó adelante la undécima edición, que en lo deportivo entregó
la competencia más diputada y peleada del historial.
Fue así porque dos grandes protagonistas de la historia del triatlón argentino
de los últimos años,
Oscar Galíndez y Víctor Clivio, corrieron los 40 kilómetros de ciclismo y 10
kilómetros de pedestrismo sin sacar-se un metro de diferencia.
El triunfo final fue para
el cordobés... ¡¡¡…por un paso de ventaja!!!
En Damas ganó Aglae
Menezes
(Brasil) y en Juveniles lo hizo el paceño Gonzalo Cosentino, quien hizo delirar
al público.
Por la noche, se bailó hasta el amanecer mientras la ciudad y su gente
recostaban la cabeza contra la almohada con alivio y tranquilidad : "Su" fiesta
había vuelto a ser la más grande, el Triatlón de La Paz renacía de entre las
cenizas.
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1996
Una fiesta espectacular o "La Carrera II"
La edición 1996 trajo una fiesta
imcomparable:
- Nuevo
récord de participantes
(255 triatletas nacionales y extranjeros), pulverizaron la marca anterior de
250, vigente desde 1990.
- Acentos de Bariloche, Salta, Catamarca, San Juan, Santiago del Estero,
Comodoro Rivadavia, Trelew, Rawson, Misiones y Chaco se escucharon en el parque
cerrado.
- Se inauguraron las marchas de los viernes por la noche desde la cena
hasta la plaza principal, acompañados por el contagiante sonar de la scola do
samba local.
- En lo deportivo, se palpitaba una prueba espectacular, peleada, con matices
cambiantes, pero con un duelo anunciado: Galíndez-Clivio.
Y en la
punta de la carrera se repitió la historia:
el entrerriano y el cordobés corrieron
juntos, pegados, sin darse un centímetro.
La definición fue sobre la línea de llegada: ganó Galíndez por ¡…. 10 metros!,
ante el rugir de la multitud y la ovación que llenó el aire del puerto, mientras
decenas de bombas de estruendo ametrallaban el ambiente celebrando el desenlace.
Detrás llegaron el reaparecido
Ariel Garrigó
(de Paraná, tercero), el siempre vigente
Raúl Lemir
(Mendoza, cuarto) y la cara nueva de la Elite nacional,
Daniel Fontana
(Río Negro, quinto).
En Damas, Laura Luetich
(Rosario) inscribió su nombre por primera vez como ganadora, superando a
María Virginia Coronel
(Mar del Plata) y Claudia
Schemper (Buenos Aires).
En Juveniles ganó Marcelo
Arichuluaga (San Lorenzo,
Santa Fe).
Nuevamente Ignacio Giró –
ahora con nada menos que 76 años
- bajó
el telón, acompañado por
cientos de paceños corriendo a su lado
y decenas de motos escoltándolo.
La fiesta se cerró con un nuevo escenario para la entrega de premios: el
Muelle Bajo del puerto. Se coronó a los campeones, se aplaudió a los triatletas
y se eligió a la Reina Nacional del Triatlón, presentando a las scolas
do samba de los carnavales correntinos, en un show inolvidable.
Se suspiró con el encanto de los fuegos artificiales reflejándose sobre el río
calmo y quedó grabada en las retinas el mensaje del cartel luminoso de
despedida: "Nos Vemos en el 97".
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1997
Más grande que nunca
La edición 1997 despuntó con las
mismas características de siempre: una multitud en el puerto, la algarabía en
las calles, el desfile de los triatletas por la plaza principal y el contagiante
ritmo de la scola do samba en la noche previa.
Los ingredientes eran: los 280 participantes de todo el país que permitieron
marcaron
un nuevo récord de participantes,
las tradicionales embarcaciones de transporte atestadas de triatletas, una ruta
invadida de bicis y las calles llenas de atletas, agua, aplausos y aliento.
Además, el elemento infaltable: el calor, mucho calor.
En esa ocasión hubo un hecho desacostumbrado: no fue de la partida -por primera
vez desde 1990- el campeonísimo Oscar Galíndez.
El trono vacante envalentonó a varios candidatos y las apuestas más fuertes
apuntaban a Víctor Clivio, quien venía de ganar una y perder las dos últimas
"por un pelito". Detrás, en orden decreciente, estaban Daniel Fontana (Río
Negro), Raúl Lemir (Mendoza) y el resto.
Pero apareció un tal
Pablo Rodríguez,
que rompió todos los pronósticos.
De Trelew, con sólo un año en Elite, ganó casi
de punta a punta "la carrera de su vida",
según la definió.
El triatleta patagónico
llegó al puerto llorando y
su imagen con los brazos levantados al cielo al cruzar la línea de meta es una
postal del triatlón paceño. La Paz tenía nuevo rey.
Detrás llegaron Fontana,
Lemir, Clivio y Raúl Tereba
(Santa Fe) en ese orden.
En Damas, Silvana
Calcagno (Mar del Plata)
ganó por demolición, relegando a su coterránea
Bárbara Buenahora
y a Silvia Maldonado
(San Juan, tercera).
En Juveniles, la gloria fue para el debutante
Fernando Jurny
(Ceres, Santa Fe).
Por primera vez, la entrega de premios se trasladó a la Plaza Principal
del pueblo donde más de 2.000 personas compartieron con los triatletas su
momento mas glorioso; se festejó el cumpleaños número 77 del "Abuelo" Ignacio
Giró con torta y velitas; y los fuegos artificiales iluminaron el cielo de la
despedida.
La noche duró más de 10 horas de frenético contorneo y movimiento, que todos
compartieron en la disco local, junto al río.
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1998
Nunca tantos para tanta fiesta
Este año quedó en la historia por
haber sido la
primera competencia
argentina
en superar,
desde 1987, la mágica barrera de
los 300 participantes.
Fueron 312 los triatletas que llenaron el río, la ruta y las calles y por
primera vez se incorporó al programa oficial de la competencia el
triatlón infantil.
El resultado fue francamente espectacular: niños y niñas de entre 7 y 13 años,
provenientes toda la provincia y el país, dieron nacimiento a la versión pequeña
del Triatlón más Grande del País.
Entre los grandes, Oscar
Galíndez volvió a pisar
por séptima vez
el sitial más alto del podio, superando con su habitual ritmo demoledor a
Daniel Fontana
(Río Negro), Raúl Lemir
(Mendoza), Andrés Acebo
(La Pampa) y el resto.
El momento de mayor tristeza se vivió cuando por la red de amplificación se
anunció el abandono del crédito provincial: el victoriense Víctor Clivio.
En Damas, volvió a ganar la rosarina
Laura Luetich;
en Juveniles vencieron el paceño
Lucas Rossi
y la por entonces pequeña sanjuanina
Ana Paula Ortega.
Las habituales 5.000 personas en el puerto, un calor y humedad directamente
insoportables, Ignacio
Giró y sus 78 años
marcando el cierre de la prueba, las lágrimas derramadas por ver largar, correr
y llegar -a pesar de su pierna de menos y su corazón de más- a
Leandro Román
(La Plata), la multitudinaria premiación otra vez en la plaza principal, la
despedida con los fuegos artificiales y el baile a la orilla del majestuoso
Paraná hasta que el sol dio el "basta", le dieron forma a una edición más de la
Fiesta de Triatlón más Grande de Argentina.
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1999
La Fiesta de Triatlón más Grande de Argentina
Cuando parecía que no habría más
récords, en 1999 se destrozaron las predicciones: 355 triatletas mayores y 120
triatletas infantiles sumaron 475 competidores de todo el país y el extranjero (récord
absoluto en participación
en la República Argentina en los 90).
Otra vez el amigo inseparable del tria paceño dio el presente: el calor. En el
clima, en el puerto y en las calles, también en la gente.
La fiesta nunca tuvo tantos invitados. Y el protagonista principal fue
Daniel
Fontana (el rionegrino),
quien no dejó dudas desde el inicio de la competencia y se quedó con su primera
victoria en el triatlón más popular del país.
Detrás de él, la alegría de
Ezequiel Morales
(Lobos, Buenos Aires),
Ronan Pavoni (de Córdoba,
tercero), Federico
Santoni (de Mendoza,
cuarto) y Jorge Acosta
(de San Juan, quinto).
En Damas, nuevamente
la campeona nacional
Laura Luetich (Rosario)
miró a todos desde arriba en el podio, junto a su coterránea Nidia
Kondratavicius
(segunda) y María Soledad
Omar (Concordia, tercera).
En Juniors Caballeros, mandó el mendocino
Adrián Farías
y en Damas la mendocina
Silvia Romeo; mientras que
en Menores Caballeros el
paceño David Castella
se quedó con la gloria y la sanjuanina
Ana Paula Ortega
repitió en la rama Damas.
Otro de los grandes ganadores fue don
Ignacio Giró
que, con 79 años, apagó las velitas y encendió más de una lágrima en el corazón
de los paceños.
Como siempre, una multitud acompañó la prueba en todo el recorrido, pero
fundamentalmente en el corazón del tria: el puerto.
La Noche de los Carbohidratos también batió récords en la previa: participaron
500 personas, antes del desfile y la danza al son de la scola do samba en
la plaza principal.
La despedida hasta el nuevo milenio lo dio la espectacular entrega de premios en
la colmada plaza 25 de Mayo, con el colorido y la emoción insuperables de los
fuegos artificiales.
Las penas se calmaron danzando, bebiendo y enamorándose junto al río en la disco
local.
-
2000
El triathlon del
milenio
El nuevo milenio comenzó con todo. La
edición 2000 arrimó al noroeste entrerriano 380 mayores y 120 infantiles de toda
Argentina y países limítrofes, estableciendo
un nuevo récord de corredores.
La fiesta al estilo La Paz fue la de siempre: en el río, en la ruta y en las
atiborradas calles; en el día previo, con los pequeños de 6 a 13 años, y en el
central, con la más increíble multitud de triatletas vista en Argentina en 12
años.
Nuevamente,
por octava vez, Oscar Galíndez
pulverizó los relojes y llegó antes que nadie, relegando las esperanzas de
Martín Sturla
(de Buenos Aires, segundo), de impresionante actuación, de
Ezequiel Morales
(Lobos, tercero), César
Calcagno (Mar del Plata,
cuarto) y Marcelo Acosta
(San Juan, quinto).
En Damas, la ironwoman marplatense
Bárbara Buenahora
relegó a la gran candidata, la rosarina
Nidia Kondratavicius
y a María Soledad Omar
(de Concordia, de soberbia performance). La junior
Ana Paula Ortega
(San Juan) fue cuarta y la siempre regular
Silvana Calcagno
(Mar del Plata) quinta.
En Juniors Caballeros, triunfó
Miguel Ángel Fuensalida
(Claypole, Buenos Aires) y en Damas
Silvia Romeo
(Mendoza) repitió su triunfo del año anterior.
En Menores, la gloria fue para
Exequiel Malvasio
(La Paz) en varones y
María Eugenia Cáceres (Chajarí)
entre las damas ; en Promocionales, para los por entonces debutantes Rodolfo
Doldán (Santa Fe) y
Lorena Dora
(Rosario).
Nuevamente, 5000 almas cumplieron con el rito de peregrinar hasta el puerto de
La Paz, mientras más de 10.000 personas se ubicaron en los costados de la ruta y
las calles para seguir las alternativas y ser protagonistas de la fiesta
deportiva popular más importante de Entre Ríos.
Aliento, aplausos, reconocimiento y agua, mucha agua, fueron los regalos de los
habitantes paceños para los triatletas que regaron con su sudor las calles.
Por la noche, la entrega de premios volvió al puerto y se cerró con el champán
al aire de los ganadores, el aplauso sostenido del público y la boca abierta por
el asombro de los primerizos.
Una perla: eran las 10 del día siguiente y triatletas y acompañantes se
resistían a abandonar el dancing en la disco local.
-
2001
Un
nuevo récord
Con una nueva marca, que superó los
480 participantes, se vivió a plena fiesta la decimoséptima edición del Triatlón
más Grande de la República Argentina.
Esta vez la
victoria fue para
Ezequiel
Morales (Lobos, Buenos
Aires), quien se impuso a los mendocinos
Raúl Lemir
y Adrián Farías
(ambos de Godoy Cruz).
Pero Morales no fue el protagonista exclusivo de esta edición: la concordiense
María Soledad Omar
(su novia) tuvo una brillante actuación para ganar en Damas y, apenas terminó el
recorrido, saludó con un imponente beso al nuevo monarca de La Paz.
La participación masiva del
contingente paraguayo
y el apoyo del público que cubrió el puerto local y todas las calles de la
ciudad en el tramo de pedestrismo, sirvieron de marco adecuado para transformar
la competencia en una verdadera fiesta popular.
La presencia de Ignacio
"Eterno" Giró, el "Nono"
del triatlón, con sus 80
años recién cumplidos,
sirvió para coronar una nueva edición que finalizó con los numerosos fuegos
artificiales reflejándose sobre las majestuosas aguas del río Paraná.
- 2002
Cuando La Paz
mostró al mundo que querer es poder
Esta edición fue crucial para el
historial de esta prueba. A causa de la deserción de Chile, La Paz fue designada
sede del
Campeonato Sudamericano 2001
y por primera vez incluida dentro de las
50 pruebas ITU
en el mundo, puntuando para los Juegos Olímpicos Atenas 2004.
Lo mejor de Sudamérica estaría en La Paz y figuras de relevancia mundial
llegarían por primera vez a Argentina.
Pero la situación del
país atentaba contra esto.
La crisis institucional,
agravada por la debacle
económica impedía, en un
primer análisis, la posibilidad de organizar semejante prueba.
Sin embargo, La Paz aceptó el desafío y, una vez más, con la colaboración del
pueblo y de amigos y sponsors de distintas latitudes, fue posible. Y fue
la mayor de todas las pruebas, y
La Paz estuvo a la altura de las circunstancias,
y otra vez hubo gran fiesta gran en el noroeste entrerriano.
Participaron 675 mayores
y 165 infantiles, a los
que se sumaron 25.000 almas que los alentaron en todo el trayecto. Fueron dos
jornadas a puro sol, mucho calor humano, todo el colorido de la geografía
entrerriana y con el romance reeditado entre deportistas y público, para
instituir un nuevo rótulo al tria de La Paz: la Fiesta más Grande de Triatlón de
Sudamérica.
Ganó Daniel Fontana,
que corrió
sus últimos metros con
una bandera argentina bien
apretada entre sus manos. Lo escoltaron el venezolano
Gilberto González,
el colombiano Ricardo
Cardeño, el brasileño
Virgilio Castilho
y el argentino Ezequiel
Morales.
Jerarquizaron los diez primeros puestos el estadounidense
Víctor Plata,
el paranaense Ariel
Garrigó, el brasileño
Paulo Miyashiro
y los argentinos Velmar
Bianco y
Nicolás Ortega.
En Damas, la
representación de Brasil
fue demoledora: Carla
Moreno,
Mariana Ohata
y Sandra Soldán,
todas entre las mejores del mundo, llegaron en ese orden a la meta.
Detrás, Patrice Carroll
(de EE.UU.), Pamela Geijo
(Argentina), Agnes Eppers
(Bolivia), Carmenza
Morales (Colombia),
Monica Caplan
(EE.UU.), María Soledad
Omar (Argentina, y
entrerriana) y Fiorella
D' Croz
(Colombia), completaron hasta el 10º lugar.
Sin profundas reflexiones sobre su nivel superlativo, vale acotar que dieron
cátedra de nado, pedaleo y corrida, para extasiar a todos los amantes del
triatlón.
La organización sincronizó sin fallas, el público alentó como nunca y los
visitantes se llenaron las retinas con inolvidables imágenes.
El triatlón paceño se había ganado un merecido lugar en el contexto
internacional y, por unas horas, nadie se acordó de la crisis y la ciudad brindó
su mensaje esperanzador al mundo.
-
2003
Una nueva fiesta
Con la alegría de
un nuevo récord, La Paz vivió una vez más su fiesta deportiva. La prueba fue
premiada por la Confederación Panamericana de Triathlon (PATCO) otorgándole el
carácter de “ clasificatoria “ para los Juegos Panamericanos que ese año se
realizarían en la ciudad de Santo Domingo (República Dominicana) : los tres
primeros varones y las tres primeras mujeres clasificarían directamente para la
prueba de triatlón del máximo evento deportivo continental.
En esta ocasión
fue Daniel Fontana quien se apoderó del podio encabezando el desfile de
más de 700 triathletas que participaron de la 19ª edición del Triathlon
Internacional Ciudad de La Paz, superando en dura batalla nada menos que al
brasileño Virgilio Castilho (2do, quién 6 meses mas tarde sería
medallista en los JJPP de Santo Domingo) y a Oscar Galíndez (3ro, quién
se retrasó debido a un pinchazo en su tubular)
Por su parte,
Nancy Alvarez fue la encargada de representar y muy bien a las mujeres de
Argentina ocupando el primer lugar en Elite, relegando las aspiraciones de la
americana nacionalizada boliviana Agnes Eppers (2da) y de la entrerriana
María Soledad Omar.
Una vez más, la
gente vibró como nunca cada una de las competencias. En diferentes barrios de la
ciudad, numerosos pasacalles, parlantes y papelitos se transformaron en la
verdadera razón del por qué tantos triatletas eligen a La Paz.
Todo un pueblo
volvió a decirle sí al Triathlon, 25.000 personas les dieron la bienvenida a
casi mil triathletas (entre chicos y grandes) y entre todos, hicieron que la 19ª
edición volviera a ser una nueva fiesta.
-
2004
La monumental fiesta de los 20 años
La edición 2004 venía con un condimento especial: la competencia cumplía 20
años y la intención de los organizadores era llevar a cabo un gran festejo,
adicionándole – a los condimentos que de por sí ya tenía la prueba – una serie
de actos y eventos paralelos vinculados a este especial momento.
Y
vaya si se logró: el viernes por la tarde, después de la competencia de los
Infantiles, se corrió el “primer triatlón-homenaje” que recuerde
la historia de este deporte en la Argentina. De él participaron 15 de aquellos
primeros 19 que largaron en 1985 el primer triatlón de La Paz, y varias de las
glorias del triathlon argentino de todos los tiempos, tales como el Gato
Díaz, Atilio Balestra, Raúl Lemir, Ronan Pavoni, Ariel Garrigó, Soledad Omar,
Pablo Rodríguez, Abayubá Rodríguez, Franco Prandi, Sergio Rodríguez, el Turco
Borlle, Daniel Gangli, entre otros. La competencia fue meramente simbólica pero
la emoción fue mucha.
Pero a esto hubo que sumarle que también hubo una parte deportiva: y en ella –
por primera vez en Argentina – una competencia de triathlon convocó a mas de
1.000 triatletas. Fueron exactamente 1.017 los que participaron de
esta 20ª edición, quebrando todos los récords y dándole a partir de allí a La
Paz el slogan de “ La Carrera de los 1.000 Triatletas “. Y si algo faltaba para
que la fiesta fuera completa, por primera vez, la competencia de elite –
que desde sus inicios se corría el día Sábado junto con los atletas de las
categorías – fue programada para llevarse a cabo al día siguiente,
Domingo, y en circuitos en las tres disciplinas, de tal manera que
todos pudieran verla, ya que literalmente se transformó al Puerto de La Paz en
el “ primer estadio de triatlón “ de la Argentina.
El Viernes mas de 120 triatletas infantiles provenientes, no solo de Argentina,
sino también de países limítrofes, como Uruguay, Paraguay, Chile, y hasta de la
lejana Ecuador, hicieron las delicias del público presente.
El Sábado, un joven triatleta llegado del Norte Argentino, Rodrigo Burgos
(Jujuy) y la siempre vigente Julieta Solanas (Buenos Aires) fueron
los ganadores de la prueba del Sábado en la distancia olímpica, donde mas de 500
triatletas fueron de la partida. Entre los Juveniles, María Naranjo Guevara
(Ecuador) y Luis López Santana (San Juan) se quedaron con el primer
puesto ; mientras que Cecilia Godoy Valdivieso (San Juan) y
Maximiliano Passadore (Villa Ballester) ganaban las franjas de
promocionales. Como nunca, mas de 5.000 personas en el puerto dieron el marco a
la tradicional postal, mientras sonaba de fondo el contagiante ritmo de las
scolas do samba y el estruendo de las bombas.
Y
un dato que hoy no fue menor: fue la última vez que corrió y llegó – en
ese momento con ya 83 años – el “Eterno“, el ídolo de los paceños sin
distinciones, el “Abuelo del Triatlón Argentino“, Ignacio Giró. Llegó
como siempre: rodeado de cientos de chicos, mujeres, hombres de todas las edades
corriendo a su lado que lo acompañaban en sus últimos kilómetros, bañado en
aplausos, pisando los charcos que se formaban por las lágrimas que hacía
derramar a su paso, con el sonido de las bocinas de los autos y motos que lo
acompañaban, con revoleo de remeras y gorras lanzadas al aire, con el sonido de
las bombas y de los aplausos rabiosos. Bañado del mas grande cariño que esta
prueba pudo entregarle a triatleta alguno que haya pisado esta tierra.
Pero la expectativa estaba puesta en lo que sería la frutilla del postre de
aquella inolvidable 20ª edición: la competencia de elite, donde 66 triatletas
de 14 países del mundo buscarían los puntos necesarios para llegar a los
Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Y nuevamente Daniel Fontana, después de
una prueba plena de emociones y alternativas cambiantes, se quedó con el primer
puesto por 3ª vez consecutiva, relegando a verdaderos monstruos del triatlón
mundial como Gilberto González (Venezuela, 2do, a solo 18s), Ezequiel Morales
(Argentina, ganador de la edición 2001, 3ro en soberbia actuación), Juraci
Moreira (Brasil, 4to) y Sebastián Lafflamme (Canadá, 5to.). Entre las Damas, la
argentina Nancy Alvarez se alzó con el triunfo y consiguió -en aquella
competencia- puntos que luego le resultarían fundamentales para llegar a ser una
de las 50 triatletas que estaría en la línea de largada de la prueba de triatlón
de los Juegos Olímpicos. La argentina superó por apenas 40s a la americana
nacionalizada boliviana Agnes Eppers de gran arremetida final. El 3er lugar fue
para la concordiense Soledad Omar, y el podio lo completaron Claire Murray (Hong
Kong) y Beth Carlsson (EE UU).
En la noche del Sábado, además de la tradicional ceremonia de entrega de premios
de aquellos triatletas que habían ganado sus categorías, se entregaron
distinciones a los triatletas que – ya alejados de la actividad o aún ella
–escribieron páginas de gloria del triatlón argentino, siendo su momento
culminante y de mayor emoción aquel en el que se consagró a Oscar Galíndez
– allí presente – como "el triatleta argentino mas grande de todos los
tiempos"
Finalizó así la “fiesta de los 20 años“. Para quienes gustan de este deporte,
fue – al decir del cronista de la revista Biciclub – una “panzada de triatlón“.
- 2005
La alegría fue toda brasileña
La
edición 2005 atrajo nuevamente a casi un millar de triatletas a este rincón del
Norte Entrerriano. Y – como siempre y como no podía ser de otra manera – a mas
de 5.000 personas al Puerto. Pero comenzaba a notarse que algo nuevo estaba
sucediendo : en cada barrio donde transitaba la etapa de pedestrismo, los
vecinos se organizaban para recibirlos, dando comienzo en aquel año a lo que hoy
los paceños denominamos la “ competencia de los barrios “. El objetivo :
demostrar que barrio recibe mejor, arma una mejor fiesta, para recibir a los
triatletas. A la tradicional costumbre de darle agua y aliento a los atletas se
comenzaron a sumar las sanas costumbres de ver cuadras y cuadras techadas de
banderines y guirnaldas, locutor propio que nombra a cada triatleta que va
pasando, conjuntos musicales, scolas do samba, chicos y grandes, gentes
de todos los estratos sociales, sin distinción, dándole vida a un nuevo elemento
mítico de La Paz : la fiesta de los barrios.
En
lo deportivo, la fiesta volvió a ser un estruendoso éxito. El Viernes mas
de 130 triatletas infantiles dieron la señal de largada para la edición 21
llenando de frescura e inocencia el río y las calles de la zona portuaria. El
Sábado mas de 800 triatletas de todo el país y países extranjeros dieron
marco al espectáculo mas multitudinario de Sudamérica. Mauricio Villaplana
(Godoy Cruz, Mendoza) y Andrea Mastrovicenzo (Capital Federal) fueron
los primeros en arribar al puerto ante el delirio de la multitud. Entre los
Juveniles, Diana Rodríguez (Rawson, Chubut) y Gonzalo Tellechea (San
Juan) se quedaron con ese orgullo ; mientras que entre los Promocionales
fueron Daniela Sancho (Santa Fe) y Facundo Rodríguez (Crespo, ER)
los que superaron al resto de los participantes de su franja.
Por
la noche, la tradicional ceremonia de entrega de premios estuvo al rojo vivo,
desbordante de alegría, y se cerró con el ya tradicional espectáculo de los
fuegos artificiales.
Pero el postre suele ser lo mejor de una buena comida. La prueba de Elite, al
día siguiente, tuvo esta característica. Antes de la competencia se veía que el
duelo sería ese año Brasil – Argentina, Argentina- Brasil. Ausente Fontana
(radicado ya definitivamente en Italia), ambos países pusieron en el asador a
sus mejores exponentes. Y la competencia – de un ritmo infernal – permitió –por
primera vez en su historia – que un extranjero ganara la prueba masculina.
Debieron pasar 21 años para que un atleta de otro país inscribiera su nombre
entre los ganadores del Triathlon Internacional de La Paz. Y fue el moreno
Antonio Silva quién en una hasta hoy recordada demostración de poderío y
fortaleza en el tramo pedestre literalmente destrozó los relojes y se calzó el
saco de ganador de la edición 2005, relegando al 2do lugar a su compatriota
Thiago Machado y al 3ro a la esperanza argentina de ese momento, Ezequiel
Morales. Mauro Cabaña Conceicao (Brasil, fue 4to), y nuestro eterno pero siempre
vigente Víctor Hugo Clivio fue 5to.
Entre las Damas, la jerarquía de la italiana Silvia Geminiani (integrante
del poderoso equipo italiano, y olímpica en Sydney 2000 y Atenas 2004) no dejó
lugar a dudas, ganando aquella competencia y superando a las argentinas Pamela
Geijo y Ana Paula Ortega (2da y 3ra respectivamente), prueba femenina ésta que
será recordada por una anécdota no muy feliz : por un error de uno de los jueces
de la prueba, las damas dieron una vuelta menos de pedestrismo, generando en un
primer momento una confusión que quedó mas que en una anécdota.
-
2006
La revancha argentina
Llegó 2006 y con él la 22da edición de la competencia de por sí ya consolidada
bajo el slogan de “La Fiesta de Triatlón mas Grande de Sudamérica “. Nuevamente
casi un millar de triatletas peregrinaron desde los mas alejados y remotos
puntos de la Argentina y de Sudamérica para ser parte del ritual triatlético de
cada Enero: recibirse de triatleta corriendo en La Paz.
En el día Sábado – bajo el ya acostumbrado cóctel de sol, calor, gente y
triatletas – casi 900 triatletas embarcaron en los barcos vaqueros para lanzarse
al desafío de retar a duelo al gigante río Paraná en la primera etapa de la
competencia, rodar sobre el calor abrazador del asfalto caliente y correr bajo
una lluvia de agua y aliento en la etapa de pedestrismo.
Este año fueron el juvenil sanjuanino Gonzalo Tellechea y la bonaerense
de Zárate, Florencia Giusti, los que tuvieron el privilegio de llegar
primeros al puerto, grabando en sus retinas el mas maravilloso de los
espectáculos que puede tener en su poder un triatleta: ganar en La Paz. Entre
los Juveniles, aquel año fueron María Eugenia Benítez (Federación) y
Federico Oliva (Córdoba) los que se quedaron con los primeros puestos.
Pero el Domingo estaba el plato fuerte. Nuevamente el presagio era que se
repetiría el choque del año anterior: Brasil – Argentina, Argentina – Brasil,
los dos países mas fuertes del área sudamericana, con sus mejores exponentes en
la línea de largada, la rivalidad de siempre al igual que en todos los deportes
y la pasión de siempre en el público paceño para transformar mas que nunca el
Puerto en el “ estadio de triatlón mas grande de Argentina “. En la edición
anterior, Brasil – de la mano de Antonio Silva – había dejado trunca el festejo
argentino. Pero en este 2006, otro de los grandes triatletas argentinos,
Ezequiel Morales, llevaría a cabo una de las mejores carreras de su
prolífica historia deportiva, y – luego de cruzar la meta en primer lugar –
desataría el delirio de la multitud. Detrás llegaron allí nomás los brasileños
Bruno Khouri y el favorito Antonio Silva, mientras que el mendocino Roberto
Delpodio (4to) y el brasileño Danilo Pimentel (5to) completaron el podio.
Entre las Damas, mientras a priori parecía que el duelo por el triunfo estaría
entre las argentinas Ana Paula Ortega y Soledad Omar, fue una juvenil chilena
(asidua concurrente al Tria de La Paz desde hacía ya varias ediciones cuando
competía en juniors) llamada Bárbara Riveros la que se quedó con el
primer lugar, dando comienzo de esa manera a una corta pero rica y meteórica
carrera deportiva que la llevaría – nada mas que dos años y medio después – a
integrar la elite mundial y ser una de las privilegiadas triatletas en
participar de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Así Argentina tuvo su revancha en La Paz 2006, el público paceño fue nuevamente
protagonista de “su” fiesta, y – como cada año – un “ mar de triatletas “ cubrió
todos y cada uno de los rincones de “La Paz… tierra de triatlón“.
-
2007
El mundo en La Paz
La edición 2007 tuvo una característica muy particular: de las 24 ediciones
fue aquella donde hubo participantes de la mayor cantidad de países del mundo.
Ese año fueron 19 las banderas que flamearon en el Puerto de La Paz en
una clara y inequívoca demostración de que el Triathlon Internacional de La Paz
ocupaba un lugar importante en el mapa triatlético mundial. Fue el año donde no
solo concurrieron los triatletas de toda Sudamérica y de países americanos, sino
aquella en la cual españoles, italianos, holandeses, austríacos y hasta los
rusos con un equipo de 7 integrantes formaron parte del listado de
participantes.
Nuevamente el total de participantes superó el millar, nuevamente los
infantiles el Viernes dieron cátedra a mas de uno de los que debía competir al
día siguiente en la categoría Mayores, nuevamente la Pasta Party de la noche de
la vigilia explotó de gente, nuevamente el Viernes por la noche los triatletas
desfilaron por las calles de la ciudad marcando a los paceños que nuevamente el
triatlón estaba de regreso a su casa.
El día Sábado – como siempre, con calor, mucho calor, pero con aún mucho
mas calor humano – fue el turno de los grupos de edad, que en esta edición casi
llegaron a los 900 participantes. Con un río crecido como pocas veces, se
desarrolló la etapa de natación, con una ruta colmada en cada rincón se corrió
el ciclismo, y con miles y miles de paceños llenando cada resquicio , cada
rincón, cada hueco de las calles de los barrios, se hizo el pedestrismo.
Y
esta edición – como cada una de las anteriores – tuvo una particularidad que la
hará muy recordada: el ganador de la General del día Sábado fue un paceño.
El juvenil Juan Alberto Domínguez, el hijo del ganador de la 1ª y 2ª
edición de esta misma competencia, se alzó con un triunfo demoledor, épico e
inobjetable, superando a los mas de 500 triatletas de todo el país y de varios
países del continente sudamericano que casi dos horas antes habían dado inicio a
la prueba. El delirio, la emoción, la algarabía y el orgullo de la multitud
fueron indescriptibles, las imágenes de la llegada y las que siguieron fueron
inenarrables, todo un pueblo literalmente sacó de adentro el grito contenido
durante tanto tiempo: habían tenido que pasar 20 años para que un paceño
volviera a ganar la general del triatlón de La Paz. El último había sido Raúl
Quintana en 1987. Y no era poca cosa, vaya si no.
Entre las Damas la ganadora fue Leslie Violi (Cap. Federal) ; mientras
que en Juveniles los vencedores fueron Andrés Cabascango (Ecuador, quién
ese mismo año se consagraría como “ campeón panamericano junior “ en Canadá) y
María Eugenia Benítez (Federación, por segundo año consecutivo). Entre
los Promocionales ganaron Patricio Valenti (Baradero) y la por entonces
debutante Ana Paula Aguirre (San Lorenzo).
Pero aún faltaba el plato fuerte: la competencia de Elite con atletas de
primerísimo nivel mundial, de casi dos decenas de países del mundo, todos ellos
buscando puntos que los colocaran en los Juegos Olímpicos de Beijing. Y
nuevamente – como en el 2005 – la bandera verdeamarelha volvió a flamear
sobre lo mas alto del Puerto de La Paz.
Esta vez de la mano del impresionante
andar de Reinaldo Colucci, quién en con una contundente demostración de
poderío, colocaba definitivamente su nombre como uno de los nuevos gigantes de
la elite del continente americano. El brasileño – con un ritmo demoledor –
superó las estrategias del fuerte equipo ruso que – encabezado por Alexander
Brukhankov e integrado por 5 triatletas de primer nivel mundial –tuvo que
conformarse con el 2do puesto. El tercer escalón del podio fue para el español
David Castro; mientras que Valentín Mescheryakhov (Rusia) y el legendario
Eligio Cervantes (México) se quedaron con el 4to y 5º puesto respectivamente.
Luciano Farías 8 8vo) y Lucas Cocha (10mo) fueron los argentinos mejor
ubicados.
Entre las Damas, la presencia de las fuertes norteamericanas, las siempre
confiables mexicanas y las juveniles pero fogueadas portuguesas hacía prever que
la ganadora sería de alguna de estas nacionalidades. Pero nuevamente – y para
reafirmar que su triunfo en La Paz 2006 no había sido casualidad – la chilena
Bárbara Riveros Díaz impuso su ritmo y colocó la bandera chilena en lo mas
alto del podio por segundo año consecutivo en un triunfo inobjetable y
demoledor. Margaret Shapiro, Heidi Lee Grimm y Amanda Stevens (EE UU) y la
mexicana Dunia Gómez completaron el podio femenino.
Como todos los años, la fiesta fue impresionante, en esta oportunidad, con los
locales acicateados y motivados por el triunfo de un paceño en la competencia
del Sábado. Por la noche, se bailó como siempre hasta el amanecer, mientras
todavía retumbaban en el oído de cada uno quienes estuvieron allí el contagiante
sonido de las scolas y el sordo ruido de los fuegos artificiales llenando
de luz y sonido el estrellado cielo paceño.
-
2008
La última gran fiesta
Año olímpico, año de definiciones para aquellos que acunaban dentro de sí los
sueños de integrar la selecta elite de los solamente 55 varones y 55 mujeres que
se pararían en el pontón de largada de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Y
La Paz como una de las últimas pruebas del calendario mundial de otorgaría
preciosos puntos para lograr alcanzar esa meta.
Y
– como todos los años – el peregrinar místico desde cada lugar de la Argentina
hacia ese punto casi perdido en el mapa carretero del país, fue acompañado por
un nuevo fenómeno que este año se hizo mas patente: ya no solo los
extranjeros integraban el listado de participantes de la prueba de Elite del día
Domingo. Ahora también brasileños, uruguayos, paraguayos, chilenos,
colombianos y hasta portorriqueños, americanos y europeos registraban su
inscripción en la competencia del Sábado, dándole una nueva vuelta de rosca
al carácter real y verdaderamente internacional de la prueba.
Y
todo ello llevó a que se registre un nuevo récord de inscriptos: fueron 1.027
los que en el 2008 integraron el listado de participantes, quebrando de esta
manera la mayor marca de participantes que databa de 2004.
Y otra vez el Sábado el calor fue agobiante, el río, la ruta y las calles se
atiborraron de triatletas, los barrios desbordaron fiesta ; y para que la
fiesta sea completa por 2do año consecutivo el paceño Juan Alberto Domínguez
ganó la competencia de amateurs, superando a los mas de 500 triatletas de su
franja. La disposición reglamentaria de largar por franjas no lo vió llegar en
primer lugar al puerto, pero en los tiempos finales el paceño fue el mejor,
repitiendo su histórico triunfo del año pasado y demostrando que ya estaba
definitivamente para cosas mayores. La santafesina de San Lorenzo Ana Paula
Aguirre – mientras tanto – se quedó con la general de Damas Mayores
superando con holgura al resto de las participantes. Entre los Juveniles,
Luciano Taccone (Capital Federal) y Ximena Grassi Ituarte (R. O.
Uruguay) fueron quienes se quedaron con el triunfo.
La competencia de Elite del día Domingo – además de convocar a atletas de 15
países del mundo, entre ellos 6 japoneses - agregó una nueva particularidad:
por primera vez las competencias de elite damas y elite varones se correrían por
separado. Primero lo harían las damas, y luego – una vez finalizada la
prueba femenina – lo harían los varones. Todo ello a causa del gran incremento
de participantes en ambas franjas que hacía absolutamente imposible que se
siguiera corriendo ambas en el mismo recorrido al mismo tiempo. Ello trajo
aparejado un achicamiento de los circuitos y un incremento en la cantidad de
vueltas de ciclismo y pedestrismo lo que a su vez permitiría al público
poder apreciar todas las cambiantes alternativas de la prueba.
Primero fue el turno de las damas, y allí quienes estuvieron presentes pudieron
apreciar el andar demoledor de la británica Helen Tucker quién
literalmente destrozó los relojes y ganó de punta a punta la edición 2008. Un
dato: solo 5 meses después, en Vancouver, Canadá, Tucker ganaría el
Campeonato Mundial de Triatlón y se consagraría como la mejor triatleta del
mundo. El 2do lugar fue para la ya consagrada Bárbara Riveros (Chile),
ganadora de las ediciones 2006 y 2007, quién – a pesar de un pinchazo en su
tubular que la relegó en la etapa de ciclismo – pudo recuperarse y alcanzar el
segundo escalón del podio. Tercera fue la japonesa Shizuka Kutsuna, mientras
que Dunia Gómez (México) y Heidi Lee Grima (EE UU) se quedaron con el 4to y 5to
puesto respectivamente. Romina Palacio Balena (18ª) fue la mejor argentina
ubicada.
Pero lo mejor no había llegado aún. La prueba de Elite Varones prometía ser un
espectáculo aparte, no solo por el número record de participantes (48), sino
también por el alto nivel que había y por lo que estaba en juego: las últimas
posibilidades para muchos de ellos se ingresar a los Juegos Olímpicos. Y las
expectativas no fueron defraudadas: la prueba fue terrible, disputada palmo a
palmo, sin dar ni pedir cuartel.
Y cuando todo parecía indicar que el nombre
del ganador saldría del trío integrado por Leonardo Chacón (Costa Rica), Juraci Moreira (Brasil) y Francisco Serrano (México), apareció desde atrás la
pequeña figura del gigante norteamericano Manuel Huerta, quién en los
últimos metros y en un sprint inolvidable superó a Chacón y a Juraci cruzando la
línea de llegada en primer lugar congelando una imagen que es toda una postal de
esa edición: los ojos desorbitados de emoción del americano, la desazón dos
metros mas atrás del costarricense y un marco de público que – todavía asombrado
e impactado- no podría creer lo que había visto. Un final como no se veía en La
Paz desde aquellas épicas batallas de los años 1995 y 1996 entre Oscar Galíndez
y Víctor Clivio. Chacón debió conformarse con el 2do puesto, y Juraci Moreira
con el 3ro. Francisco Serrano (México) fue 4to e Hiroki Sugimoto (Japón)
completó el podio. Luciano Farías (7º) y Velmar Bianco (10º) fueron los
mejores argentinos.
-
2009
La fiesta de los 25 años
Y
la edición Nro. 25 terminó siendo una gran fiesta a la que caracterizó – al
menos en las jornadas del Viernes y el Sábado – un invitado de siempre: el
calor, un casi
insoportable
calor que llegó a subir el termómetro a casi 42 grados en la siesta del Sábado.
Lejos de amilanar a los triatletas, un total de 1.057 de ellos provenientes de
18 países del mundo fueron de la partida en los tres días ininterrumpidos que
duró la fiesta mas grande que recuerde la historia del triathlon argentino. La
competencia fue – por segunda vez en su historia – “ Campeonato Sudamericano “,
además de fecha puntable para el sistema de clasificación de los Juegos
Olímpicos de Londres 2012, y otorgó puntos para los circuitos nacional y
entrerriano.
El Viernes – como siempre, desde hace 12 años – fueron los mas pequeños los que
– en un total de mas de 130 pequeños gigantes – jugaron a ser triatletas
y deleitaron a la multitud que – a pesar del intenso calor – se agolparon como
cada año debajo de la refrescante sombra de la arboleda de calle Vieytes para
alentar y aplaudir a los mas chicos. Así desde los purretes de solo 5
años hasta los grandecitos de 14 años jugaron a competir en triathlon
brindando una bocanada de aire fresco a una tarde agobiante.
El Sábado literalmente la ciudad amaneció copada por triatletas y con una
temperatura que – en todo sentido – iba trepando cada hora que pasaba. 900
triatletas provenientes de mas de 10 países del sub-continente sudamericano
templaban sus armas en horas de la mañana para lo que sería la épica batalla
deportiva en horas de la tarde. 900 bicicletas se apiñaron en el parque cerrado
brindando – para quién pudo observarlo – un espectáculo sobrecogedor y realmente
emocionante. Por primera vez en la historia de la competencia, la prueba del
Sábado tendría – al igual que la del Domingo – verdadero carácter internacional. El carácter de Camp Sudamericano trajo a La Paz a los age groups
(atletas por edades) de Brasil (45), Paraguay (25), Uruguay (43), Chile
(12), Bolivia (10), Ecuador (8), Colombia (6) y Venezuela (4) permitiendo a
atletas y espectadores gozar de una competencia de un nivel superlativo.
Y
al tradicional espectáculo de las barcazas de ganado saliendo rumbo a la largada
con los centenares de atletas en su interior bajo el sonido de las bombas y el
trepitar incesante de las scolas do samba, al siempre emocionante
espectáculo de la largada donde se puede admirar la imagen indescriptible de la
largada con cientos de triatletas ingresando a las aguas del Paraná juntos, a
la imagen conmovedora de casi un millar de pares de brazos tratando de ganar
metro a metro al Paraná en la natación, la emocionante visión de las casi mil
bicicletas poblando todos y cada uno de los rincones de la ruta, la imagen
sobrecogedora de los triatletas transitando en su etapa de pedestrismo por las
calles y barrios de la ciudad de La Paz donde cada cuadra es una fiesta en sí
misma, y la foto final de cada uno de los casi mil triatletas llegando a la
meta exhaustos pero con la panza llena de un cóctel que solo La Paz puede
brindar: triathlon mas fiesta popular, se sumó nuevamente este año la llegada –
en primer lugar al Puerto – de un paceño: EXEQUIEL MALVASIO se dio el gran gusto
que ya había tenido en las ediciones 2007 y 2008 su coterráneo Juan A Domínguez
y cruzó la meta en primer lugar, ante el delirio y la algarabía de la multitud. PAULA GUEDES (Brasil)
ganó entre las Damas, siendo la primera extranjera – en 25 años de la prueba –
en ganar la franja de los grupos de edad.
Por la noche, se vivieron momentos de alta emoción en la lo que fue la “
Ceremonia Oficial de Festejos de los 25 años “ del Tria de La Paz, que empezó
con un sensacional video que recordaba en imágenes y relatos el cuarto de
centuria que había transcurrido (producto de un impecable, minucioso y paciente
trabajo de nuestro amigo Antonio Bachman y su equipo de Concordia), y que
siguió con la entrega de reconocimientos de quienes fundaron y crearon la
criatura (tales los casos de Juan Ramón Ridruejo y familia), a quienes la
cuidaron e hicieron crecer luego (caso Fernando Báez, Mirta Naufal, Antonio
Ramírez, Juan Marusich y otros), colaboradores, atletas e instituciones. Y
coronando este momento con la entrega de plaquetas a aquellos primeros 19
hombres que en 1985 habían sido protagonistas de la 1ra edición del Tria de La
Paz. Luego vino la tradicional entrega de premios para finalizar con el siempre
imponente espectáculo de los fuegos artificiales que iluminaron – junto a los
relámpagos que anticipaban la tormenta inminente – el cielo paceño.
Y
– como siempre – la frutilla del postre fue la siempre esperada competencia de
Elite. Que en esta ocasión tuvo un condimento especial: la lluvia que cayó en
la madrugada y primeras horas de la mañana provocó una brusca disminución de la
temperatura: de casi 40 grados, bajó a 16 / 17 grados, dando un marco ideal
para la competencia, nunca visto en los 25 años de historia del Tria de La Paz.
Fue casi un día ideal de primavera, y – como tal – la fiesta fue – como siempre
– descomunal.
55 triatletas de 14 países del mundo serían los protagonistas, a los que se
sumarían las mas de 15.000 personas que – extendidas a lo largo de las calles
y la ruta de la ciudad donde transitaba la prueba en su etapa de ciclismo – se
habían convocado para darle el marco de calor y color a una competencia ya de
por sí única en el continente americano.
Esta prueba de Elite Internacional traía un aditamento que no era menor para el
público: por primera vez dos triatletas juveniles, surgidos de aquella Escuela
de Triatlón creada a fines de los 90, serían de la partida en pié de igualdad
con el resto de los monstruos del continente americano: JUAN ALBERTO DOMINGUEZ y
BRUNO ISMAEL BALDINI tendrían la nada liviana carga de llevar en alto la bandera
y el orgullo paceños en esa competencia. Y la gente – como nunca – respondió a
la cita, acicateada por ese detalle no menor. Si bien la historia registra que
ya Exequiel Malvasio y David Castella lo habían hecho en 2002 con muy buen
suceso, en ese entonces la prueba todavía no era en circuito y aquel hecho pasó
casi desapercibido para el público paceño. Desde 2004 – año en que la prueba de
elite comenzó a hacerse en circuito – los paceños habían esperado casi 6 años
para ver a dos locales – surgidos de las escuelas de triatlón – peleando palmo a
palmo con los grandes.
También fue la primera vez – desde que la prueba fue consagrada por la ITU como
“prueba puntable para el sistema de clasificación de los Juegos Olímpicos“ en
2002 – que compitieron por separado hombres y mujeres. Ello se debió a una
expresa imposición reglamentaria de la ITU y especialmente al gran aumento de la
cantidad de damas que año a año competían en Elite.
Así a las 14.00 horas – con un clima fresco, ideal, entrenublado – se dio la
señal de largada de las damas que en un total de 20 se lanzaron a las aguas del
Paraná desde la Arenera de Puerto Márquez. Luego del protagonismo casi
demoledor de la colombiana Lina Raga en el ciclismo – donde pareció sacar
diferencias decisivas – fue finalmente la ecuatoriana ELIZABETH BRAVO la que
cruzó la meta en primer lugar luego de una dura batalla con PAMELA GEIJO
(Argentina, 2da, para gran algarabía de los argentinos) y la experimentada ZURINE RODRIGUEZ (España, 3ra, integrante del equipo olímpico de su país).
PAULINA ABREGO (Argentina, 4ta) y VANESSA GIANNINNI (Brasil, 5ta) completaron el
podio de las mejores de La Paz 2009.
A
las 16.45 horas llegó el momento del plazo fuerte. Mas de 30 varones
representando a mas de una docena de países dieron inicio a una prueba que –
desde el comienzo mismo – se planteó durísima. El argentino Luciano Farías dejó
las aguas del Paraná en primer lugar, pero enseguida se armó – en ciclismo –
una cuarteta que prácticamente transitó junta los 40 kms de ciclismo. Y allí
estaban el mencionado Farías y los brasieños Igor Amorelli, Mauro Cabaña Conceicao y Danilo Pimentel. Y detrás el malón, donde mas de una veintena de
triatletas peleaban por acercarse a los puestos de vanguardia, destacándose
entre ellos el accionar del paceño Bruno Baldini que poco a poco escalaba
posiciones y se colocaba – casi al finalizar los 40 kms – entre los mejores 6
triatletas de la prueba. Pero las cosas cambiaron cuando comenzó el pedestrismo, ya que – alguien que había pasado casi desapercibido para todos los presentes
en el Puerto y en las calles – literalmente puso la quinta y – en una
acción casi similar a la que brindó Manuel Huerta en la edición 2008 – comenzó –
desde atrás – a pasar atletas y subir en las posiciones.
Se trataba del
italiano GIUSEPPE FERRARO (integrante del equipo olimpico de su país y campeón
mundial de triatlón militar), quién se había bajado de la bicicleta en 15to
lugar pero al promediar la parte de pedestrismo ya estaba entre los 5 primeros y
subiendo. Y fue así nomás que el “ Tano “ superó en la última vuelta al
brasileño IGOR AMORELLI y tocó la banda de llegada en primer lugar ante el
delirio de la multitud, el estruendo de las bombas y el batir parches de las
scolas do samba. Casi un minuto después llegó IGOR AMORELLI (2do.),
seguido por dos de sus compatriotas ya conocidos por los paceños por sus
participaciones en años anteriores DANILO PIMENTEL (3ro) y DIOGO SCLEBIN (4to). Y para gran alegría de los paceños VELMAR BIANCO (Argentina, integrante del
equipo nacional) se trepó al 5to escalón del podio.
Párrafo aparte para el excelente accionar de los paceños BRUNO BALDINI (20º en
la General y 5to en Sub 23) y JUAN ALBERTO DOMINGUEZ (25º en la General y 7º en
Sub 23) que dieron la gran nota de motivación al público paceño para alentar y
aplaudir aún mas ante cada paso de ellos por el atiborrado Puerto de La Paz.
- 2010
La fiesta nunca termina...
Una historia
aún por escribir …

Los Infantiles, una historia
aparte
A
fines de 1996, la Asociación Entrerriana de Triathlon – preocupada por la
necesidad de trabajar desde pequeños a los atletas que serían en el futuro los
triatletas de elite así como de incentivar el acceso de los chicos a este
deporte – crea las “Escuelas de Triatlón de la Provincia de Entre Ríos“. Las
primeras comenzaron a funcionar en cinco ciudades entrerrianas : Victoria,
Paraná, Federación, Concordia y La Paz.
Y
de la mano de esta idea nació en Enero de 1997 una de las criaturas mas queridas
y mimadas que ha dado este evento : el “Triathlon Infantil de La Paz“ que – cada
viernes previo a las competencias de los mayores – hace las delicias de grandes
y chicos.
Nació como un simple evento paralelo destinado a hacer de “soporte” del gran
evento de los mayores, pero año a año fue creciendo en calidad organizativa,
cantidad y calidad de participantes, repercusión popular e incluso logró
adquirir admirablemente – como su hermano mas grande – adquirir relevancia
internacional propia.
Vale aclarar que – desde sus comienzos, allá por 1997 – se estableció como
máxima que las pruebas serían absolutamente “no competitivas“ y que todos los
participantes – aún quienes hubieran abandonado – recibirían exactamente el
mismo premio : un medallón pesado, un pergamino y su remera de finisher.
Así
cada Viernes, mas de una centena y media de chicos y chicas de entre 5 y 14 años
de edad, llenan de frescura el tórrido y cálido ambiente de la previa del
triathlon, regando de alegría el escenario deportivo como solamente los mas
pequeños pueden hacerlo.
Así
de aquellos primeros 50/60 participantes se pasó a mas de un centenar, y hoy
oscila entre 150 y 180 los purretes que cada año riegan de sudor el río y
las calles de La Paz “jugando a ser triatletas “.
Y
no solo eso en el 2001 la prueba se transformó en “internacional“ por primera
vez con la llegada de un numeroso contingente de paraguayos. Y al año siguiente
llegaron los bolivianos, chilenos y uruguayos. Y dos años mas tarde se sumarían
delegaciones de chicos de las lejanas Ecuador, Colombia y Venezuela.
No
está de mas mencionar y hacer notar que – luego de 12 ediciones, y echando la
mirada hacia atrás – podemos ver a varios de aquellos chiquilines que
cada Enero solían jugar a ser triatletas – en la línea de largada de las
competencias de Elite o dando batalla en la punta de cada competencia en la
franja de Mayores.
Así, triatletas de Elite como Luciano Taccone y Pamela Battaglia (Capital
Federal), Ezequiel Malvacio, Juan Alberto Domínguez y Bruno Baldini (La Paz),
Lautaro Díaz (Córdoba), María Victoria Rivero (Victoria), Brenda Spasiuk
(Misiones), Javier Visconti (San Salvador) y Renzo Westch (Paysandú) – por
solo mencionar algunos - fueron alguna vez asiduos participantes del
Triathlon Infantil de La Paz, lo que les permitió a muchos de ellos llegar a
debutar en la distancia olímpica con nada menos que 10/11 años de experiencia en
pruebas infantiles y juveniles.
O
actuales triatletas juveniles reconocidos y con muchos kilates como Fernando
Ramírez y Juan Francisco Sallaberry (La Paz), Gastón Montenegro (San Francisco,
Córdoba), Marcos Ferrari (Concordia), Santiago Montañés (R O Uruguay), Lucas
Rivas (Hernandarias), Jorge Marote Schiro y Matías Gerlach (Chajarí), entre los
varones, y María Eugenia Benítez (Federación) , Anahi Díaz (La Paz), Ana
Guillermina Bargas (Concordia) , Ximena Grassi Ituarte (Uruguay) y Olivia Firpo
(Victoria) también fueron – alguna vez – pequeños grandes protagonistas de las
competencias del Triathlon Internacional Infantil de La Paz.
Auto: Fernando
Baez - DNI Nro 16.797.04 -La Paz (ER)
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